Una mandarina no es una nadería que uno puede pelar así como así, con la brutalidad de quien abre una nuez o ralla una zanahoria.
Le sugerimos que, gentilmente, con tanta ternura y paciencia como le sea posible, trate de conseguir que la mandarina se desgaje por iniciativa propia. Es vital que formule dicha invitación con la cortesía de quien convida a una dama a tomar té helado en la confitería La Ideal, por dar un ejemplo.
No obstante, como también sucede con una notable mayoría de las damas, es probable que necesite más que simple cortejo y palabras dulces para desnudar a la fruta anhelada. Pero esté seguro de que si todo falla y al final de la jornada usted no logra el resultado esperado, al menos quedará demostrada su intachabilidad. Y eso no es poco.
Los hay, claro, que aconsejan sostener la mandarina con ambas manos de tal modo que sus dedos pulgares se toquen a la altura del eje superior imaginario de la fruta y todos sus otros dedos se toquen simétricamente por debajo de ella. Luego se hiende delicadamente la uña de uno de sus pulgares en la cáscara y con firmeza se jala el desprendimiento natural de la misma desde el centro hacia fuera, tantas veces como sea necesario hasta que la mandarina esté completamente desvestida.
A nosotros este procedimiento nos resulta repulsivamente violento y no solo no lo recomendamos sino que desde aquí expresamos enérgicamente nuestro más sincero repudio a quienes lo practiquen.
Éste es, no lo dude, un homenaje descaradamente plagiario a Julio Cortázar.
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Índice de instrucciones
Se sabe de un viajante de comercio a quien le empezó a doler la muñeca izquierda, justamente debajo del reloj de pulsera. Al arrancarse el reloj, saltó la sangre: la herida mostraba la huella de unos dientes muy finos.
Fragmento de: "Instrucciones-ejemplos sobre la forma de tener miedo" de Julio Cortázar.
Fragmento de: "Instrucciones-ejemplos sobre la forma de tener miedo" de Julio Cortázar.
7 comentarios:
La Asociación Universal de Cascanueces Delicados se siente notoriamente ofendida en su conjunto por las aseveraciones aquí realizadas referidas a la apertura nogal, tarea que, como viene demostrando hace más de 28 años dicha organización, no necesariamente tiene que ser insignificante y/o brutal, mereciendo dicho acto igual o mayor consideración que el realizado en una mandarina. Así mismo, el Órgano Sutil de Ralladores de Zanahoria nos ha hecho llegar su adhesión a nuestra queja, y ambas corporaciones se encuentran a la espera que se rectifiquen las opiniones irresponsablemente aquí expresadas. De lo contrario, nos veremos en la obligación de tomar acciones legales contra los responsables del presente blog, poniendo a cuenta suya los gastos en ayuda psicológica que, esta falta total de consideración a la labor que profesionales del despellejamiento frutal realizan día a día con arte y entrega, ha tenido como consecuencia.
Saludo a uds.
Ricardo Nuez Zyertho
estaba a punto de acusarte de chorro y desafiliarme de tu clù-de-fans cuando mire hacia arribita y lei la famosa letra chica.
siempre hay que leer la letra chica.
siempre hay que atarse los cordones.
siempre hay que mirar a los dos lados antes de cruzar.
siempre que llovio paro.
siempre que.
siempre.
Cliente Lêa:
La Dirección General de Aclaraciones Poco Aclaratorias del sitio desea comunicarle que no preguntamos cuántos son, sino que vayan pasando de a uno.
Cliente Flingy:
El Departamento De Letras Chicas de "Instrucciones" agradece los consejos vertidos en su mensaje y promete atarse los cordones siempre que llueva y luego pare, aunque no asegura nada acerca de mirar a ambos lados antes de cruzar.
Atentos saludos a ambos.
No estaría mal que, tras inútiles intentos, palabras dulces y gentiles para que la mandarina se abra y se desgaje, intenten con probar a invitarla a cenar en Puerto Madero o, en su defecto, a algún lugar donde reine la media luz y la intimidad.
Si a todos esos recursos, el objeto de tantas atenciones sigue impasible, nada mejor que comenzar a rogar entre llantos. Generalmente eso funciona.
Sé de un amigo que intentó el último recurso y voilá!, tuvo éxito.
Para los depravados que intenten pelar la mandarina con los dedos, por favor tengan, por lo menos, la delicadeza de tener las manos limpias y las uñas tratadas por una manicura.
He dicho.
Un beso, Ale
Estimada cliente Titania:
Desde nuestros humildes puestos en la Dirección General de Derechos Cítricos del sitio agradecemos su aporte y su empatía para con aquellos de nosotros que hemos sollozado patética e infructuosamente a los pies de más de una mandarina incompasiva.
Asimismo reciprocamos los besos con sello y firma oficiales.
En realidad... no me imabinaba lo que se necesitaba para realizar tan delicado trabajo...cuantas mandarinas ultrajadas he dejado a mi paso... hubiera preferido mantenerme con los ojos cerrado :O... en fin... igual estaban ricas
:D...
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